Bienvenid@


Querido soñador/a, bienvenid@
Soy Silvia Soñadora. Escribo para reflejar todo lo que mi alma quiere gritar. Un buen libro y un café. El ritmo de una canción. Sonrisas. Amor. Arte.
Esas pequeñas cosas que hacen esta vida tan bonita.
Dicen que escribir es el espejo del alma, así que las palabras aquí escritas serán mi reflejo.

Como parte de mis sueños, espero que disfrutes la lectura.

Los sueños se cumplen

3.7.17

Los sueños se cumplen. Son mucho más que ilusiones o propiamente sueños, son metas y objetivos.
Son metas de vida, "life goals" como diríamos en inglés. Y llevan tiempo, sacrificio, esfuerzo, ganas, muchísimas ganas, ilusión, fuerza de voluntad... Los sueños llevan magia dentro, que hace que luchemos por ellos, que nos dejemos la piel, y sobre todo que todo lo que hacemos por ellos merezca mucho más que la pena.

Llevo un tiempo pensando en si debería compartir esta nueva aventura en este blog, ya que desde que lo empecé no lo he enfocado a temas personales, pero creo que hay historias que merecen ser contadas, y sobre todo creo que no hay algo que reivindique mejor lo que llevo tanto tiempo defendiendo como esta nueva aventura: un sueño cumplido tras mucho tiempo, un sueño para valientes.

Y qué es una historia si no se cuenta, qué es una aventura si no se comparte con valientes.

Si habéis llegado hasta aquí os estaréis preguntando de qué aventura hablo, de qué sueño:

Soy una de los 500 becados por la Fundación Amancio Ortega para estudiar un año en Canadá.

Esto significa que me voy exactamente a 7649 km de mi casa, de mi ciudad, mi familia y mis amigos durante 10 meses para empezar una nueva vida. 
Me voy a otro país, donde conoceré a otros amigos, encontraré una nueva familia y un nuevo hogar, me envolveré en otra cultura, otras costumbres, y otra gente, donde viviré miles de momentos únicos y aprenderé muchísimo.
Me voy, dos palabras que arrastran consigo el mayor cambio de mi vida, toneladas de ilusión y ganas por este nuevo comienzo que lleva tanto tiempo en mi corazón.

Esto comenzó el día 26 de Noviembre de 2016 en Madrid, cuando hice el primer examen, aunque fue incluso antes el día que mi tutora nos habló sobre estas becas, y yo supe que esta era mi oportunidad, y tras una solicitud por Internet, algún que otro imprevisto, un examen, la preselección, una entrevista por skype y sus consecuentes nervios, la lista definitiva, un día de locos, el mejor cumpleaños de mi vida, un fin de semana de orientación donde conocí a gente increíble que compartiría esta aventura conmigo, estoy aquí. 
Estoy a 59 días de que todo lo que llevo soñando y desde hace meses empezando a vivir, sea al fin mi realidad, mi vida.

Quiero compartir todo esto con vosotros porque ya es parte de mi vida, porque me va a inspirar, porque es una forma de ser valientes juntos, de soñar, de reivindicar que si quieres algo nunca hay que dejar de luchar, que a veces estamos provocando que se haga realidad inconscientemente, siendo nosotros mismos y manteniendo la ilusión. 
Esto solo acaba de empezar, acaba de empezar a cambiar.

Porque me voy pero voy a seguir aquí.
Voy a cambiar, pero seguiré siendo yo.
Voy a seguir soñando, luchando.
Voy a seguir contando historias.

Vamos a seguir siendo valientes.

Solo me queda decir que esta aventura es tan mía como vuestra, que un cambio solo augura historias nuevas, y para eso los valientes estamos más que preparados.

Gracias por esta oportunidad, por ser parte de mi sueño, ahora de mi vida, a la Fundación Amancio Ortega. Para los que estéis interesados en las becas, la web de la Fundación

Los sueños se cumplen, pero hay que luchar, hay que arriesgar, hay que ser valiente. 
Nadie va a cumplir tus sueños por ti. Son tuyos, ¡lucha por ellos!


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Nunca dejéis de soñar, no paréis de luchar.
Hasta muy pronto valientes.

Silvia Soñadora



Los cobardes siempre pierden

18.6.17

Algún día no estará más
cuando llegues
se habrá cansado de esperar
y te arrepentirás.

Por eso digo que la duda
 es la más jodida de todas.
A los cobardes como tú,
os rompe la armadura.

Solo los valientes son capaces de arriesgar
y dejarse la piel aunque eso suponga quedarse desnudos.

Son capaces de querer a tientas
Sin miedos, sin frenos.

Ellos siempre ganan
Aunque se acabe,
Siempre tendrán historia.

Pero dudar mi amor
Te hace perder,
Perderlo todo,
Y darte cuenta cuando ya está más que perdido,
y ya no puede ser tuyo.

Pocas personas nos hacen felices
y menos aún solo mirándonos.
Y todavía quedan panolis como tú,
que prefieren mirar a otra
cuando contigo les da vértigo.

Levántate joder,
mírame a los ojos
y dime que no te mueres por besarme.

Que lo de mentir también es un vicio de cobardes.

No voy a esperarte toda la vida,
Que quién te quiere no duda
Y quien lo hace,
Poco bien te mira.

Espero que cuando quieras arriesgarte
no sea demasiado tarde.
Que seguramente te voy a seguir queriendo
Pero quizá cuando llegues,
ya haya aprendido a quererme.

Y alguien que se quiere
no mendiga amor,
no espera a alguien que no sabe mirarla.

Alguien que se quiere
vive y se enamora,
Solo con y de valientes

Si no tardas mucho,
puede que aún nos quede historia.

Porque las historias se cuentan
solo entre valientes que se atreven a sentirlas.




                                                  Silvia Soñadora
Foto por @sc_photo08 (Instagram)

Ojalá se enamoren

11.6.17

El amor es magia, de la que nadie ha descubierto el truco.
Ni los magos, ni los que aman. Nadie ha sabido explicarlo o definirlo, pocos son los que han osado arriesgarse a intentarlo. Sin embargo, todos ellos, magos y espectadores, enamorados y amantes, todos hemos sido magia, de esa de la que tan poco sabemos y de la que tanto vivimos.

Todos hemos creado magia, sido magos y sacado conejos de chisteras, siendo la sonrisa de alguien que nos mira. Y al ser el conejo, nos convertimos en chispa, somos la llama que empieza a ser maga. Todos hemos sido música con nuestra risa y mares inundados con nuestras lágrimas.
Hemos llorado y hemos bailado sobre nuestro propio mar, para resbalarnos. Parando balas de fusiles, perdidos, con el sístole bien empuñado.
Desde niños hemos aprendido a creer, a creer en millones de cosas, en la magia. Aunque siempre habrá quien no cree, según dicen, se saben ya todos los trucos. Pero, el amor, el amar y ser amado, el enamorarse no cuenta con ningún truco que los mortales hayamos podido descifrar.
Ya nos hemos rendido a sus pies. Solo hemos llegado a sentirlo y sin embargo, ya nos ha sobrepasado.
Qué bonito eso de amar y cuán odiado es olvidar, ambos actos de valor incontrolables por la conciencia humana que son la causa de un corazón desenfrenado o quién sabe de qué. Esa es la verdadera magia, que algo ocurre, algo se acciona y y cambia todo sin que nadie pueda controlarlo, sin que ningún corazón quiera pararlo.

El éxtasis de la magia, ¡bendito amor!
Admirado, custodiado y anhelado,
tan mago y tan amado,
 tan físico, químico y emocional,
tan literario, y terrenal,
tan loco y apasionado,
tan mago y tan amor.

Que según nos han contado, la magia no existe, pero que intenten ellos dar otra explicación al amor. Que lo intenten, que no hay forma humana fuera del corazón de saber algo del amor.
Que se vuelvan locos, majaretas, y que se enamoren. Ojalá se enamoren, a ver si les sigue quedando coraje para intentar buscar la razón.
Ojalá pierdan el sentido por alguien, ojalá quieran querer, y solo sepan amar.
Ojalá, y que me digan entonces qué es el amor.

Que no es magia.
La magia es amor.

                 
                                                                                                          Foto por @sc_photo08

Nuca dejéis de soñar, no paréis de luchar.
Hasta pronto, valientes.

Mi Instagram: @silviacampomar
Fotos hechas por @sc_photo08


¿Qué es para ti la felicidad?

4.6.17

Mi felicidad es ella. - respondí mirando la margarita que bailaba entre mis dedos.

- ¿Quién es ella? - me preguntó intrigado.

Ella: el latido adyacente - Me miró confundido, así que proseguí - El corazón que lleva a mi lado toda la vida, que continúa conmigo a pesar de que nos separe un océano. La mujer salvavidas que me ha hecho ser, el abrazo que junta mis pedazos rotos y me da fuerza para comerme el mundo.

La persona que me ha enseñado a estar sin dejar de ser. A amar incondicionalmente. A luchar siempre. A soñar tan alto como mis deseos alcancen y no parar hasta hacerlos realidad. A ser valiente. La mujer que me llena solo con sonreír, con quererme, con ser y además ser conmigo.

Ella...

Mi felicidad...

También llamada mamá.


¿Qué es para vosotros la felicidad? Hasta pronto, valientes.
Silvia Soñadora 

P.D: Tengo una nueva cuenta de textos y frases en Instagram:  @silviacampomar ; podéis seguirme por allí si queréis.

Balas y puñales

15.5.17

Voy parando balas y puñales,
con la fuerza de un revolver 
que va pisando cristales.


Voy bailando, rota, entre cenizas
siendo fuego, para quemarlas todas


La mala suerte de ser valiente 
a veces te rompes. O te rompen. 
Que aún hechas polvo 
lo arriesgamos todo.


Me desgarro la garganta
en momentos sencillos 
y me deshago la piel en dar cariño.


La sonrisa es mi curva más constante,
la más natural,
y las pupilas se me hacen marea
siendo real, un tsunami emocional.


Soy impulsos incontrolables, 
atrevidos, incluso intolerantes 
latidos que buscan libertad.


Me entrego y amo mucho 
inocente de mí, 
pero siempre reiterada en el riesgo 
que supone darse al resto.

Alma liberal que lucha por ser libre 
marea verde que avanza a golpes creando fuerza invencible.


Y estando rota,
mientras suenas cristales 
y sabes a pena 
te vas volviendo de hierro.


Siendo valiente, 
vives momentos, eres personas 
amas lugares y sobre todo eres hogar.


Voy parando puñales y balas, 
bailando de madrugada 
comiéndome las ganas 
riendo y queriendo a bocanadas.




Nunca dejéis de soñar,  no paréis de luchar.
Hasta muy pronto valientes. 

Silvia Soñadora


¿Por qué no volvemos?

18.2.17

Te quise en enero, febrero, y octubre. Y aún te quiero después de doce campanadas, y atragantarme con tus besos.
Hace un tiempo que volvimos. Volvimos a hablar hace algunas noches y pocos días.
Ahora no dejo de pensar en ti.
Que bonito nombre tienes, amor. ¿Te acuerdas de nuestra historia?

Las noches eran bonitas cuando mis pies podían enredarse con los tuyos en la cama.
Y de madrugada nos cubríamos con la sábana y salíamos a besar el amanecer a la terraza.
Mis labios desbocados, cada vez que coincidían con la marea de tu ojos, verdes, que se fundían con la miel de los míos.
Venias cuando dejaba la puerta abierta a propósito.

Sabias estar siempre, y no aparecer en esos días que mi pecho izquierdo pedía un poco de entrega individual.
Sabias quererme fuerte, quererme bien. Y yo de tanto que te quería te escribía.
Me quede afónica de corazón. Sangrar de amor es igual de bonito que llorar de alegría, pero si sangras tanto que ya no sabes querer bien, mejor afloja un poco, o afloja del todo.
Yo sangré contigo. Sangramos.

De tanto que nos queríamos empezamos a querernos mal. Tan mal que dolía.
Sigo escribiendo. Y mi corazón grita cada vez que lo hago. Pero ya no sangro.
Sigo teniendo cicatrices. Yo digo que son la marca de lo que nos quisimos.

No me he vuelto a enamorar. Escribirte me sienta bien. Y quererte ha vuelto a ser bonito.
Aunque nunca diré que te tengo cariño, es la manera mas cobarde de desestimar un te quiero.

 "Eres de esas que quieren hasta la médula. Quieres tan de verdad que nunca dejas de querer a alguien de quien has estado enamorada, y eres valiente de sobra como para volverte a enamorar." - Me lo dijiste después de dos meses estando conmigo, y nadie nunca ha dicho algo tan real y bonito de mí.-

Eres de esos que ya nadie cree que haya en el mundo. Podrías ser la media naranja de cualquiera. Quieres intensamente, quieres de verdad, y no dejas de querer por mucho que los demás lo hagan.” - Te contesté con mis dientes haciendo chiribitas.-

Todavía recuerdo tus manos, cálidas, deslizándose entre el hielo de las mías. Mis dedos revoloteaban por tu piel haciéndote cosquillas. Me encantaba cuando te reías.

No éramos más que dos corazones latiendo, elocuentemente imperfectos.

Guardo muchas cicatrices por tu marea de ojos verdes, y tus labios que me mordían de tanta ansia por tenerme, del amor que se fundía en cada te quiero que me susurrabas al oído y que gritabas en medio de cualquier parte, del deseo que despertabas en mí y que yo provocaba en ti, intenso y salvaje, pero tierno y nuestro, solo nuestro.
Cicatrices que son las marcas de lo que nos queremos.

¿Por qué no volvemos? Volvemos a vernos, y vuelves a quererme. Para que las noches vuelvan a ser bonitas, la luna brille, y la lluvia caiga mientras bailamos.

¿Por qué no seguimos viviendo nuestra historia, amor?


P.D: Para los que hayáis aguantado hasta el final, solo puedo deciros gracias. Gracias infinitas por leerme, he estado fuera de órbita un tiempo, y ni siquiera tengo una justificación... pero ha llegado el momento de volver. Y vuelvo con muchísimas ganas, con el tintero cargado de historia, y el corazón loco, pidiéndome a gritos que le deje expresarse.

Se me olvidaba... Todos los domingos se cuentan historias...
Nos vemos pronto, valientes.


                                                      Silvia Soñadora