Una pareja de jóvenes enamorados iba paseando por las calles de Madrid, poco a poco el cielo fue llenándose de grandes nubes blancas.
Era un bonito atardecer de Junio, la chica se detuvo frente a una pequeña tienda de animales. Cuando entraron, una mujer alta y desgarbada les atendió. Después de dar varias vueltas por la tienda, vieron en oscuro y escondido rincón un pequeño gatito de ojos azules. Desde el primer instante en que le vieron supieron que ese gatito ya tenia dueños. Ese día llegaron con un miembro más para la familia.
Ese gatito que cabía en un numero 37 y que llevaba en este mundo apenas dos meses todavía no tenia nombre. Al principio a eso no le dieron demasiada importancia pero viendo un pequeño resplandor de tristeza en aquellos preciosos ojos azules no pudieron dejarlo pasar. Al cabo de unos días pensando un nombre decidieron que ese pequeño felino se llamaría Aila. Al final resultó ser una gatita.
Esta entrada se la dedico a mis primos Miguel y Laura, me he inspirado en ellos para escribirla.
Que bonito, la imagen y el gatito que relatas. :3
ResponderEliminarUn beso muy grande, escritora-traductora-profe de idiomas. xD hahaha
Que mono el gato y la entrada en si. ME GUSTA MUCHO.
ResponderEliminarYo también tengo uno, espero que te pases y ya me dices que te parece (sígueme si te gusta). Gracias. Un beso.
leerimaginarescribir.blogspot.com.es
PD: Ya te sigo.
Hola Silvia, buen relato, me ha gustado.
ResponderEliminarte importaria pasarte y decirme que te parece el relato : Endless Pain?? etiquetanegra31.blogspot.com
Un beso,
Ares
Hola Silvia nos ha encantado, es un relato precioso. Nos alegramos mucho de que nuestro gatito ya tenga un relato.
ResponderEliminarUn besito muy grande de tus primos Laura y Miguel